sábado, 13 de noviembre de 2010

Se suceden los días

Avanzan las semanas del experimento docente que llaman master en secundaria, y pasados los primeros entusiamos, las primeras decepciones el tiempo nos sitúa ante la realidad tajante. Ahora estamos en el módulo específico y los profesores, en líneas general nos abren los ojos sobre conceptos (al menos) parecen más utiles como 'curriculum', decretos y programación. Es curioso, me produce cierto temor el hecho de enfrentarme a los chavales en clase, pero la verdad es que, estaba tan tan tan saturado de periodismo de calle que no lo estoy echando de menos. Estaba tan embriagado que cualquier nueva experiencia airea y ventila mis oxidadas neuronas.

La que no deja de maravillarme es Toledo. Su belleza me recuerda tanto a Siena que a veces tengo la ocasión de estar viviendo un retorno a esa beca Erasmus. Mi corazón rejuvenece aunque los compañeros, los contextos y todo es distinto. También yo he cambiado. Cabello encanecido, más talla de pantalón y un cierto y ácido escepcticismo (en detrimento de una menor ilusión) golpean en mi sien como una llamada vital e infranqueable de que ya no tengo 22 años. Me estoy haciendo mayor y el tic tac del reloj continua...

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